Durante el invierno, las bajas temperaturas pueden representar un riesgo para la salud, especialmente cuando una persona permanece durante mucho tiempo expuesta al frío, al viento o a la humedad.
Una de las consecuencias más graves es la hipotermia. Aunque suele asociarse a temperaturas extremadamente bajas, puede producirse también en situaciones cotidianas cuando el organismo pierde calor más rápido de lo que consigue generarlo.
Reconocer sus primeros síntomas y actuar correctamente es fundamental para evitar que la situación se convierta en una emergencia médica.
¿Qué es la hipotermia?
La hipotermia se produce cuando la temperatura corporal desciende por debajo de los valores normales y el organismo comienza a tener dificultades para mantener sus funciones habituales.
El cuerpo intenta inicialmente conservar el calor mediante mecanismos como los temblores. Si la exposición continúa, pueden comenzar a alterarse progresivamente el sistema nervioso, la respiración y el funcionamiento cardiovascular.
¿Quiénes tienen mayor riesgo durante el invierno?
Cualquier persona puede sufrir hipotermia si permanece suficientemente expuesta al frío, pero existen grupos especialmente vulnerables:
- Adultos mayores.
- Personas que viven o trabajan durante muchas horas al aire libre.
- Personas con movilidad reducida.
- Personas con determinadas enfermedades crónicas.
- Quienes permanecen con ropa mojada durante períodos prolongados.
- Personas expuestas al frío durante la noche.
Los adultos mayores requieren especial atención porque pueden tener una menor capacidad para regular su temperatura corporal y percibir el frío de forma diferente.
Primeros síntomas de hipotermia
Las señales iniciales pueden incluir:
- Temblores intensos.
- Piel fría y pálida.
- Entumecimiento de manos y pies.
- Cansancio.
- Torpeza al caminar o realizar movimientos.
- Dificultad para concentrarse.
En esta fase es importante interrumpir cuanto antes la exposición al frío.
Señales que pueden indicar una emergencia médica
A medida que la temperatura corporal continúa descendiendo, pueden aparecer síntomas más graves:
- Confusión o desorientación.
- Dificultad para hablar.
- Somnolencia intensa.
- Movimientos muy lentos o falta de coordinación.
- Respiración lenta.
- Pérdida de conocimiento.
Un dato especialmente importante es que una persona con hipotermia avanzada puede dejar de temblar. Esto no significa que esté mejorando; puede indicar que el organismo ya no consigue producir suficiente calor.
Ante estos síntomas debe solicitarse asistencia médica urgente.
Qué hacer mientras llega la asistencia médica
Llevar a la persona a un lugar protegido
Alejala del viento, la lluvia y el frío y trasladala, siempre que sea seguro hacerlo, a un ambiente seco y protegido.
Retirar la ropa mojada
La ropa húmeda acelera la pérdida de temperatura. Debe reemplazarse cuidadosamente por prendas secas.
Abrigar progresivamente
Utilizá mantas, ropa seca o prendas de abrigo, prestando especial atención al torso, cuello y cabeza.
Manipular a la persona con cuidado
Si presenta síntomas importantes de hipotermia, evitá movimientos innecesarios o bruscos.
Vigilar su estado
Controlá si permanece consciente y si respira normalmente mientras esperás la llegada de los profesionales.
Qué NO hacer ante una posible hipotermia
Algunas medidas que parecen lógicas pueden resultar contraproducentes.
No se recomienda:
- Aplicar calor extremadamente intenso directamente sobre la piel.
- Colocar a la persona inmediatamente bajo una ducha o baño muy caliente.
- Frotar con fuerza brazos o piernas.
- Dar bebidas alcohólicas.
- Obligar a caminar a una persona desorientada o muy debilitada.
El calentamiento debe realizarse de manera progresiva y segura.
Frío y humedad: una combinación que debemos tener en cuenta
No es necesario encontrarse bajo temperaturas extremas para que exista riesgo.
La humedad, el viento y la ropa mojada aceleran considerablemente la pérdida de calor corporal. Por eso, una exposición prolongada durante una jornada fría y lluviosa también puede provocar problemas.
Durante el invierno en Paraná es recomendable utilizar varias capas de ropa, mantener las prendas secas y prestar especial atención a las personas más vulnerables.
Prevenir también forma parte de una emergencia bien gestionada
La mayoría de las situaciones relacionadas con el frío pueden prevenirse adoptando medidas sencillas y reconociendo rápidamente las primeras señales.
Si una persona expuesta al frío comienza a presentar confusión, somnolencia, dificultad para hablar, problemas para caminar o pérdida de conocimiento, la situación requiere atención profesional.
Ante una emergencia médica en Paraná, actuar rápidamente y solicitar asistencia especializada puede evitar complicaciones graves.


