Con la llegada del invierno y las bajas temperaturas, aumentan las consultas relacionadas con gripe, bronquiolitis y otras infecciones respiratorias. En la mayoría de los casos evolucionan favorablemente, pero existen determinadas señales que pueden indicar que la persona necesita atención médica urgente.
Reconocer estos síntomas es especialmente importante cuando se trata de bebés, niños pequeños, adultos mayores o personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares previas.
¿Por qué aumentan las enfermedades respiratorias durante el invierno?
Durante los meses fríos pasamos más tiempo en espacios cerrados y con menor ventilación. Esto facilita la transmisión de diferentes virus respiratorios entre personas.
Además, las bajas temperaturas y los cambios bruscos entre ambientes calefaccionados y el exterior pueden generar molestias en las vías respiratorias.
Entre los cuadros más habituales durante esta época encontramos:
- Gripe.
- Resfríos.
- Bronquiolitis.
- Bronquitis.
- Neumonía.
- Crisis de asma.
- Otras infecciones respiratorias.
Aunque pueden compartir algunos síntomas, su gravedad y tratamiento son diferentes.
Gripe: ¿cuándo debemos preocuparnos?
La gripe puede producir fiebre, tos, dolor muscular, cansancio, dolor de garganta y malestar general.
En una persona sana, generalmente puede evolucionar sin complicaciones. Sin embargo, es importante prestar atención cuando aparecen síntomas como:
- Dificultad para respirar.
- Dolor o presión persistente en el pecho.
- Confusión o desorientación.
- Debilidad muy intensa.
- Empeoramiento repentino después de una aparente mejoría.
- Fiebre acompañada de un deterioro importante del estado general.
Ante síntomas graves o un empeoramiento rápido, es necesario solicitar valoración médica.
Bronquiolitis: especial atención a bebés y niños pequeños
La bronquiolitis es una infección respiratoria que afecta principalmente a bebés y niños pequeños.
Puede comenzar con síntomas similares a los de un resfrío: congestión nasal, tos y algo de fiebre. Sin embargo, algunos niños pueden desarrollar dificultad respiratoria.
Los padres y cuidadores deben prestar especial atención si observan:
- Respiración muy rápida.
- Hundimiento de las costillas o del pecho al respirar.
- Dificultad para alimentarse.
- Rechazo persistente de líquidos.
- Somnolencia excesiva o dificultad para despertarlo.
- Pausas en la respiración.
- Coloración azulada o grisácea alrededor de los labios.
Estas señales requieren atención médica inmediata.
Adultos mayores: un grupo especialmente vulnerable
Las infecciones respiratorias también pueden presentar mayores complicaciones en adultos mayores.
En este grupo, una infección puede no manifestarse únicamente con fiebre elevada. En ocasiones aparecen otros síntomas como:
- Confusión repentina.
- Debilidad extrema.
- Dificultad para caminar.
- Falta de aire.
- Somnolencia inusual.
- Pérdida importante del apetito.
Por eso es importante observar cambios en el estado general y no valorar únicamente la presencia o ausencia de fiebre.
Dificultad para respirar: una señal que no debemos ignorar
Independientemente de la enfermedad que pueda estar causando los síntomas, una dificultad respiratoria importante debe considerarse una señal de alarma.
Es recomendable solicitar asistencia médica urgente si la persona:
- Tiene una sensación intensa de falta de aire.
- No puede hablar normalmente por la dificultad para respirar.
- Presenta coloración azulada en labios o rostro.
- Está confundida o pierde el conocimiento.
- Presenta dolor fuerte en el pecho.
- Empeora rápidamente.
En una situación de este tipo, no conviene esperar a comprobar si los síntomas desaparecen por sí solos.
Qué hacer mientras llega la asistencia médica
Si se ha solicitado un servicio de emergencias médicas:
- Mantené a la persona tranquila y evitá esfuerzos innecesarios.
- Colocala en una posición que facilite la respiración, normalmente sentada o semisentada si está consciente.
- Aflojá prendas que puedan dificultar la respiración.
- No administres medicamentos que no hayan sido previamente indicados para esa persona.
- Prepará información sobre enfermedades previas, medicación habitual y evolución de los síntomas para comunicársela al equipo médico.
Si la persona pierde el conocimiento y no respira normalmente, se trata de una emergencia vital y es necesario solicitar ayuda inmediatamente e iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar si se sabe realizarlas.
Cómo reducir el riesgo de infecciones respiratorias este invierno
Algunas medidas sencillas pueden ayudar:
- Ventilar diariamente los ambientes, incluso cuando hace frío.
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Cubrirse al toser o estornudar.
- Evitar compartir vasos y utensilios.
- Mantener una hidratación adecuada.
- Evitar el contacto cercano con otras personas cuando existen síntomas respiratorios.
- Mantener al día las vacunas recomendadas según edad y situación de salud.
Ante una emergencia respiratoria, actuar rápido es fundamental
Durante el invierno aumentan las enfermedades respiratorias, pero no todos los cuadros tienen la misma gravedad.
La clave está en reconocer las señales de alarma. Una gripe, una bronquiolitis o cualquier otra infección respiratoria acompañada de dificultad importante para respirar, alteración de la conciencia o un deterioro rápido requiere atención.
Ante una emergencia médica en Paraná, solicitar asistencia profesional a tiempo puede ser determinante para recibir una valoración y tratamiento adecuados.


